2020: año de acoso y atentado contra el hombre de prensa del diario Expreso.

Fiscalía, Ministerio de Justicia y altos funcionarios han accionado contra periodistas y ciudadanos que no obedecen dictados del poder de turno.

IMPUNIDAD

El entonces presidente Martín Vizcarra y el ministro del Interior, Carlos Morán, aceptaron que las acciones habían sido anormales, pero nunca se sancionó a nadie. Policías, fiscales y jueces del Callao se culparon mutuamente de forma infantil, confirmando el motivo político detrás del evidente hostigamiento a una periodista incómoda para el régimen.

Poco tiempo después del acoso a la colega María Teresa García, un fiscal de lavado había citado a inicios de marzo al periodista de investigación José Briceño, para que explique por qué publicaba notas sobre el caso Orellana y sobre transacciones inmobiliarias de la fiscal Marita Barreto o por sus declaraciones en las que ella decía que “saca dinero de su bolsillo para sus colaboradores eficaces”.

Briceño, secretario general del Centro Federado de Periodistas de Lima de la FPP, también alertó de seguimientos extraños por parte de sujetos de porte policial, así como acoso de fiscales a sus redes sociales. Acudió a la Segunda Fiscalía de lavado de activos, donde se le preguntó acerca de EXPRESO, con quiénes coordina y cuál es la estructura u organización dentro del diario, así como también se le cuestionó que este medio de prensa no estuviera adscrito al Consejo de la Prensa Peruana.

Acoso contra periodista César Rojas

 

También es objeto de maltrato y suspicacias por parte del Ministerio Público, lo cual constituye un exceso contra la libertad de prensa.

Esto nos recuerda cómo, a partir de una denuncia interpuesta por el gobierno de Vizcarra, instrumentalizando para ello al Ministerio de la Mujer, se le abrió investigación fiscal al periodista César Rojas por supuestamente perseguir a una excongresista para tomarle fotos en la playa, lo cual era falso.

La fiscal Gianina Luna confirmó que el hombre de prensa no había tomado la imagen, sino otra persona, quien la distribuyó por WhatsApp, y así llegó a ser publicada. A pesar de esto, la Fiscal del Ministerio Público decidió acusar al periodista Rojas por “asedio en redes sociales” y por comentarios que pueden ser irónicos, pero que jamás fueron irrespetuosos sobre la hoy excongresista y personaje político.

Lo más notorio de la inquina contra César Rojas –quien ha publicado denuncias de irregularidades del gobierno vizcarrista y de la gestión de Ávalos- fue que la Fiscalía de la Nación usó sus redes sociales para publicitar la acusación, pero ocultó el archivamiento del cargo de acoso sexual. Solo lo publicó, tímidamente, después de un mes de recibir varias cartas del periodista y de sus abogados. A todas luces, no se evidenciaba ningún dolo, y en todo caso se estaba frente a un suelto de “animus jocandi”.

INOCENTE PERO ACUSADO

Es claro también que Rojas hace tiempo dio muestras de su estilo informativo desenfadado, irreverente y mordaz, de modo que a nadie se le puede condenar por esa forma de periodismo pugnaz, picante o satírico. Como reza un viejo adagio, “el estilo es el hombre”.

La Federación de Periodistas del Perú, presidida por Ángel Sánchez Dueñas, ha liderado la defensa de la libertad de prensa y encabezó manifestaciones contra los excesos de algunos fiscales, por ejemplo, a inicios de marzo del 2020 ante la Segunda Fiscalía de Lavado de Activos, frente a la prepotencia, el abuso y claros actos de venganza por lo que publican periodistas independientes.

Pero otras autoridades, personajes y hasta delincuentes conocidos también la emprendieron contra quienes informan lo que para ellos es incómodo o vergonzoso.

En enero, en la región Áncash, Hugo Gonzales e Yldefonso Espinoza, del portal noticierolibre.com, solicitaron garantías para sus vidas y las de sus familiares, tras recibir amenazas de muerte y amedrentamiento.

Al mes siguiente, Javier Cóndor Ticllavilca y Willy Villa Navarro denunciaron el amedrentamiento y ataque de agricultores cocaleros en zonas de Cusco y Ayacucho.

El expresidente de la Corte Superior de Justicia de Huaura, Víctor Raúl Reyes Alvarado, querelló al periodista Carlos Yofré López Sifuentes ante un juzgado de su propio distrito judicial. Según el Consejo de la Prensa Peruana, el juez de primera instancia admitió la querella, pero declaró inadmisible las pruebas presentadas por la defensa.

DENUNCIAS POR INFORMAR

En Huaura, la jueza superior Juana Mercedes Caballero García también querelló a López en el 2018, por supuestos comentarios injuriosos y difamatorios en redes sociales. Sin embargo, el demandado explicó que sólo se refirió a temas de interés público como el patrimonio millonario en una declaración jurada de la magistrada, y la denuncia por acoso sexual que pesa contra el expresidente de la Corte de Huaura.

 

Autor: SANDRO

Abogador Constitucionalista y Arbitro de OSCE

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