Constitucionalista Sandro Balvín destapará detalles desconocidos del caso Emerson Fasabi

Ante la Comisión de Fiscalización del Congreso de la República dará a conocer este lunes 11 el abogado constitucionalista Sandro Balvín Sáenz, pasajes ignorados por la opinión pública sobre la misteriosa muerte de Emerson Fabasabi Moscobich,  cuando este desempeñaba funciones de empleado doméstico de Ollanta Humala Tasso y Nadine Heredia Alarcón, hasta julio del 2015.

Con esa finalidad, el conocido hombre de leyes ha sido citado por el presidente de dicha comisión parlamentaria, el congresista Rolando Reátegui Flores, a fin de conocer una serie de alcances sobre reales causas del fallecimiento de Fasabi Moscobich, coincidentemente al poco tiempo de haberse producido la desaparición de las famosos agendas de Nadine Heredia, las tantas veces negadas por esta públicamente y ante el Ministerio Público, para después desdecirse y aceptarlas como suyas posteriormente sin rubor alguno.

Heredia Alarcón sabía que en esos documentos estaba toda la información sobre el manejo doloso de los millones de dólares recibidos del chavismo y posteriormente de la constructora corrupta Odebrecht, para que el Partido Nacionalista que manejaba con su manejable esposo y sus familiares le dieran el uso necesario para sus intereses propios, sin dar razón a nadie ni al ONPE al principio, y cuando lo hicieron finalmente ante a este organismo pusieron a mucha gente que nunca había aportado ni un solo sol, como si hubiesen depositado ingentes cantidades de dinero. O sea, todo eso de los aportes de de sus “simpatizantes” había sido una escandaloso farsa.

fasabi sbs 321

Por ahora no nos ocuparemos de ese asunto porque hoy lo más importante es que dicha Comisión de Fiscalización, a través de su titular Rolando Reátegui, ha decidido investigar parlamentariamente ese caso luego que el fiscal Fidel Castro, de la 15º Fiscalía Provincial Penal de Lima, casi literalmente no investigará nada por obvias razones (Humala estaba en el gobierno todavía) y, para terminar de creer todo este despelote del melodrama fiscal, archivó los poquísimos actuados por su despacho.

APORTES

¿Qué podría aportar ahora a la comisión congresal el doctor Balvín Sáenz, un experimentado letrado constitucionalista pero también todo un especialista en cuestiones penales?

Bastante, porque cuando todo parecía que el caso Fasabi quedaría en el olvido como una muerte sin resolver, como muchas por la desidia de fiscales, policías o jueces sin corazón y con mucha negligencia para abocarse a investigar casos clamorosos como el tema del exuniformado, un muchacho humilde y pobre, nacido hace unos treinta y pico de años en un villorrio de Ucayali, apareció Balvín Sáenz para ponerle fuerza al caso pero no para ganar dinero (la familia de Fasabi no es pobre sino pobrísima) o fama. Nada de eso: solo participa por emoción social y humana, según admite este hombre de leyes.

fasabi y sbs

El caso es que el fiscal Castro ha retomado hace poco la investigación por lo que el Ministerio Público está en la obligación de instar a este magistrado  para que agote todas las pesquisas que la ley le franquea, para esclarecer todo el lado oscuro y criminal que existe a su alrededor, e  identificar a los autores materiales e intelectuales del hecho de sangre.

La diligencia ha sido programada por la Comisión de Fiscalización Congresal para las 9 de la mañana del lunes 11 del presente, en el edificio Víctor Raúl Haya de la Torre del Parlamento, y, hasta donde se sabe, Balvín Sáenz aportará abundante documentación y revelará quiénes fueron los policías y autoridades de la Morgue Central que pretendían que el cadáver de Fasabi Moscobich fuese enviado a la fosa común para que el crimen quedase impune y que sus autores nunca fuesen identificados…hasta hoy.

Ha llegado pues el momento para que la ciudadanía sepa el quid del peliagudo asunto alrededor del asesinato del “mil oficios” del llamado “Capitán Carlos”, alias que utilizaba Ollanta Humala Tasso cuando comandaba el Batallón Antisubversivo en Madre Mía, donde habría dado u ordenado la muerte de meros sospechosos de terrorismo. Ojo, sospechosos nada más. Y de allí que los cadáveres siguen siendo desenterrados hasta hoy en esa zona.

Ladrón de esquina

Un lugareño recordaba hace poco que los esbirros de Humala, o sea sus soldados, esquilmaban en forma matonesca y grosera, en la garita de entrada a Madre Mía, a los visitantes o lugareños que llegaban o regresaban a esas tierras, hasta que se dieron de bruces con el hijo de un fiscal superior penal de dicha región, a quien no pudieron quitarle literalmente nada (cupos le dicen allí) solo por esas razones. O sea, el “Capitán Carlos” no solo habría sido un inmisericorde carnicero sino también un irreverente picabolso de barrio porteño.

 

Autor: sandro

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